La Nación Ni negro ni infrarrojo: así es el color real que ven los gatos cuando se apaga la luz
28/01/2026
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Los felinos desarrollaron el sentido de la vista para detectar movimientos sutiles ante la falta de claridad; descubrí cómo sucede
Aunque no pueden ver en la completa oscuridad, los gatos poseen un sistema visual altamente especializado que les permite orientarse, detectar movimiento y reconocer objetos con hasta seis veces menos luz que la que necesita un humano.Durante siglos, la facilidad con la que los felinos se mueven en condiciones de poca luz alimentó mitos sobre una supuesta “visión sobrenatural”. Sin embargo, los expertos aclaran que, como cualquier mamífero, necesitan un nivel mínimo de luz para percibir su entorno. La diferencia radica en que, mientras que una persona apenas puede distinguir sombras, un gato aún puede moverse con facilidad.La clave reside en la retina, la capa del ojo encargada de captar la luz y transformarla en señales que el cerebro convierte en imágenes. En los humanos, la retina combina conos (responsables de la percepción del color y los detalles con buena iluminación) y bastones, que se activan en condiciones de poca luz. En los gatos, la proporción de bastones es mucho mayor, lo que explica su notable sensibilidad a la poca luz y a los movimientos rápidos.Esta adaptación tiene un precio: los felinos sacrifican parte de su agudeza visual y gama cromática a plena luz del día. Su visión no está diseñada para distinguir detalles finos, sino para localizar rápidamente presas potenciales al amanecer o al anochecer, momentos en los que son cazadores más activos.Otro elemento esencial es el tapetum lucidum, una capa reflectante situada detrás de la retina. Actúa como un espejo interno que refleja la luz no utilizada en la primera pasada, dándole una segunda oportunidad para ser captada por los bastones. Este mecanismo aumenta aún más la capacidad de ver con poca luz y explica el brillo característico de los ojos de los gatos cuando se iluminan en la oscuridad, conocido popularmente como “ojos de gato”.A esto se suma su gran capacidad de dilatación pupilar. En entornos con poca luz, la pupila felina se dilata casi por completo para permitir la entrada de la mayor cantidad de luz posible. Con luz intensa, se contrae formando una estrecha rendija vertical que protege el ojo del brillo excesivo y mejora la percepción de profundidad.En la práctica, lo que los gatos “ven” de noche se basa más en contrastes y movimiento que en imágenes nítidas. Su visión es menos precisa que la humana para formas complejas, pero está optimizada para detectar cambios sutiles en el entorno: el movimiento de un objeto, el paso de otro animal o cualquier señal de una posible presa.Qué color pueden ver los gatos En cuanto a los colores, los felinos no ven el mundo en blanco y negro, sino con una paleta de colores más limitada. Estudios citados por SantéVet indican que distinguen principalmente tonos de azul y verde, mientras que los rojos y rosas son más difíciles de diferenciar. Con poca luz, esta percepción del color disminuye aún más, ya que los bastones, clave en la visión nocturna, no transmiten información de color.La visión no funciona sola. Un oído extremadamente agudo, el olfato y las vibrisas (bigotes) completan el mapa sensorial que permite a los gatos moverse con gran precisión incluso en espacios reducidos u oscuros. Los bigotes detectan las vibraciones del aire y el contacto con objetos cercanos, proporcionando información esencial en condiciones de poca luz.En resumen, los gatos no pueden ver en la oscuridad total, pero poseen un sistema visual y sensorial extraordinariamente adaptado al crepúsculo. Gracias a su retina especializada, el tapetum lucidum, a sus pupilas dilatadas y al apoyo de otros sentidos, pueden moverse con seguridad donde los humanos apenas pueden distinguir formas difusas, una ventaja perfeccionada a lo largo de la evolución como cazadores crepusculares.
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